La tecnología autónoma puede ahorrar costes en la atención sanitaria
El envejecimiento de la población, la escasez de personal y la presión financiera hacen que el trabajo preventivo en la atención sanitaria sea cada vez más complejo. Las lesiones por presión causan un sufrimiento significativo y elevados costes, pero según Magnus Högberg, muchas de ellas pueden evitarse.
– La clave está en soluciones autónomas que previenen las lesiones por presión y, al mismo tiempo, alivian la carga de los profesionales sanitarios.
La atención sanitaria se enfrenta a varios retos estructurales. El número de pacientes de edad avanzada —muchos con necesidades complejas— está aumentando rápidamente, mientras que los recursos de personal son insuficientes. Según Magnus Högberg, director ejecutivo y fundador de Care of Sweden, se necesitan por tanto nuevas formas de trabajo y tecnologías que asuman una mayor responsabilidad en el cuidado diario.

– Los sistemas sanitarios actuales están organizados para una realidad demográfica completamente distinta. Cuando un mayor número de personas mayores requiere atención avanzada al mismo tiempo que los recursos son limitados, cada vez resulta más difícil trabajar de forma preventiva y sostenible. Aquí es donde la tecnología autónoma puede desempeñar un papel crucial, afirma.
La misión: prevenir el sufrimiento
Care of Sweden desarrolla y fabrica soluciones de tecnología médica para la prevención y el tratamiento de las lesiones por presión. El objetivo es ayudar a los proveedores de atención sanitaria a trabajar de forma más proactiva, reforzando la seguridad del paciente y haciendo la atención más sostenible.
– Cuando la tecnología asume parte de la carga de trabajo, se libera tiempo para el personal sanitario y los pacientes reciben una mejor protección. Los cambios demográficos hacen que esta cuestión sea cada vez más urgente. Un mayor número de personas mayores implica un mayor riesgo de lesiones por presión, mientras que se espera que el personal atienda a más pacientes. Esto crea la necesidad de
soluciones que funcionen de manera más independiente, sin requerir una intervención manual continua.
Innovación que funciona en la práctica
Según Fares Al‑Khaliliy, Clinical Manager, la tecnología por sí sola no es suficiente para prevenir las lesiones por presión. Las soluciones de Care of Sweden se desarrollan en estrecha colaboración con los profesionales sanitarios y se basan en evidencia clínica.
Explica que gran parte de la atención actual se basa en que el personal supervise, ajuste y reaccione de forma continua, un enfoque que puede funcionar en teoría, pero que en un entorno clínico sometido a presión puede dar lugar a variaciones, en las que las intervenciones a veces se producen demasiado tarde o no se realizan en absoluto.
– Cuando la tecnología puede asumir una mayor responsabilidad en el ajuste continuo, esa dinámica cambia. La atención se vuelve más estable y predecible. Los estudios muestran que una gran proporción de las úlceras por presión puede prevenirse con las superficies de apoyo adecuadas y un enfoque sistemático, mientras que el tratamiento suele ser considerablemente más costoso que la prevención. Las evaluaciones también muestran que los sistemas de colchones ajustados manualmente requieren comprobaciones repetidas y que los ajustes incorrectos son frecuentes.*
Muchos de los productos disponibles actualmente en el mercado requieren una supervisión continua y comprobaciones manuales; minutos que, con el tiempo, se convierten en muchas horas por paciente.
– Las soluciones autónomas pueden, por tanto, aliviar la carga de la atención sanitaria; cuando los sistemas se adaptan de forma individual, disminuye la necesidad de supervisión continua y ajustes manuales, lo que libera tiempo y mejora la comodidad tanto del personal como de los pacientes. La diferencia no reside en la existencia de la tecnología, sino en si ha sido evaluada clínicamente en el entorno en el que se utiliza. Solo entonces puede demostrarse que funciona en la práctica.
La contratación que impulsa el cambio
Angelica Mänd, Chief Commercial Officer, explica que la producción dentro de la UE —el llamado Made in EU— es una parte importante de la estrategia de la empresa, tanto en términos de calidad como de fiabilidad del suministro.
Al mismo tiempo, considera que los procesos de contratación sanitaria deben adoptar una perspectiva más a largo plazo, en la que no solo se tenga en cuenta el precio de compra, sino también el coste total de propiedad, la carga de trabajo y los resultados reales en los pacientes. De lo contrario, las soluciones que previenen complicaciones, reducen la manipulación manual y ofrecen mejores resultados a largo plazo corren el riesgo de verse desfavorecidas.
– La contratación es uno de los mecanismos de dirección más poderosos de la atención sanitaria. Si solo premia el precio más bajo, existe el riesgo de que los costes se desplacen a etapas posteriores de la atención, lo que da lugar a una mayor necesidad de personal, más complicaciones y un mayor coste total. Cuando se tienen en cuenta la calidad, la eficacia clínica y la economía a largo plazo, la perspectiva cambia. Las soluciones preventivas pueden reducir las intervenciones manuales, aliviar la carga de trabajo del personal y contribuir a mejores resultados para los pacientes.
Para Care of Sweden, el futuro de la atención sanitaria reside en combinar evidencia, innovación y una gestión inteligente.
– Cuando la tecnología, la investigación y la toma de decisiones avanzan en la misma dirección, podemos tanto prevenir el sufrimiento como hacer que la atención sanitaria sea más sostenible, concluye Magnus Högberg.
*Fuente: Ward C. Journal of Tissue Viability, 2010.
La tecnología autónoma puede ahorrar costes en la atención sanitaria
El envejecimiento de la población, la escasez de personal y la presión financiera hacen que el trabajo preventivo en la atención sanitaria sea cada vez más complejo. Las lesiones por presión causan un sufrimiento significativo y elevados costes, pero según Magnus Högberg, muchas de ellas pueden evitarse.
– La clave está en soluciones autónomas que previenen las lesiones por presión y, al mismo tiempo, alivian la carga de los profesionales sanitarios.
La atención sanitaria se enfrenta a varios retos estructurales. El número de pacientes de edad avanzada —muchos con necesidades complejas— está aumentando rápidamente, mientras que los recursos de personal son insuficientes. Según Magnus Högberg, director ejecutivo y fundador de Care of Sweden, se necesitan por tanto nuevas formas de trabajo y tecnologías que asuman una mayor responsabilidad en el cuidado diario.
– Los sistemas sanitarios actuales están organizados para una realidad demográfica completamente distinta. Cuando un mayor número de personas mayores requiere atención avanzada al mismo tiempo que los recursos son limitados, cada vez resulta más difícil trabajar de forma preventiva y sostenible. Aquí es donde la tecnología autónoma puede desempeñar un papel crucial, afirma.
La misión: prevenir el sufrimiento
Care of Sweden desarrolla y fabrica soluciones de tecnología médica para la prevención y el tratamiento de las lesiones por presión. El objetivo es ayudar a los proveedores de atención sanitaria a trabajar de forma más proactiva, reforzando la seguridad del paciente y haciendo la atención más sostenible.
– Cuando la tecnología asume parte de la carga de trabajo, se libera tiempo para el personal sanitario y los pacientes reciben una mejor protección. Los cambios demográficos hacen que esta cuestión sea cada vez más urgente. Un mayor número de personas mayores implica un mayor riesgo de lesiones por presión, mientras que se espera que el personal atienda a más pacientes. Esto crea la necesidad de soluciones que funcionen de manera más independiente, sin requerir una intervención manual continua.
Innovación que funciona en la práctica
Según Fares Al‑Khaliliy, Clinical Manager, la tecnología por sí sola no es suficiente para prevenir las lesiones por presión. Las soluciones de Care of Sweden se desarrollan en estrecha colaboración con los profesionales sanitarios y se basan en evidencia clínica.
Explica que gran parte de la atención actual se basa en que el personal supervise, ajuste y reaccione de forma continua, un enfoque que puede funcionar en teoría, pero que en un entorno clínico sometido a presión puede dar lugar a variaciones, en las que las intervenciones a veces se producen demasiado tarde o no se realizan en absoluto.
– Cuando la tecnología puede asumir una mayor responsabilidad en el ajuste continuo, esa dinámica cambia. La atención se vuelve más estable y predecible. Los estudios muestran que una gran proporción de las úlceras por presión puede prevenirse con las superficies de apoyo adecuadas y un enfoque sistemático, mientras que el tratamiento suele ser considerablemente más costoso que la prevención. Las evaluaciones también muestran que los sistemas de colchones ajustados manualmente requieren comprobaciones repetidas y que los ajustes incorrectos son frecuentes.*
Muchos de los productos disponibles actualmente en el mercado requieren una supervisión continua y comprobaciones manuales; minutos que, con el tiempo, se convierten en muchas horas por paciente.
– Las soluciones autónomas pueden, por tanto, aliviar la carga de la atención sanitaria; cuando los sistemas se adaptan de forma individual, disminuye la necesidad de supervisión continua y ajustes manuales, lo que libera tiempo y mejora la comodidad tanto del personal como de los pacientes.
La diferencia no reside en la existencia de la tecnología, sino en si ha sido evaluada clínicamente en el entorno en el que se utiliza. Solo entonces puede demostrarse que funciona en la práctica.
La contratación que impulsa el cambio
Angelica Mänd, Chief Commercial Officer, explica que la producción dentro de la UE —el llamado Made in EU— es una parte importante de la estrategia de la empresa, tanto en términos de calidad como de fiabilidad del suministro.
Al mismo tiempo, considera que los procesos de contratación sanitaria deben adoptar una perspectiva más a largo plazo, en la que no solo se tenga en cuenta el precio de compra, sino también el coste total de propiedad, la carga de trabajo y los resultados reales en los pacientes. De lo contrario, las soluciones que previenen complicaciones, reducen la manipulación manual y ofrecen mejores resultados a largo plazo corren el riesgo de verse desfavorecidas.
– La contratación es uno de los mecanismos de dirección más poderosos de la atención sanitaria. Si solo premia el precio más bajo, existe el riesgo de que los costes se desplacen a etapas posteriores de la atención, lo que da lugar a una mayor necesidad de personal, más complicaciones y un mayor coste total.
Cuando se tienen en cuenta la calidad, la eficacia clínica y la economía a largo plazo, la perspectiva cambia. Las soluciones preventivas pueden reducir las intervenciones manuales, aliviar la carga de trabajo del personal y contribuir a mejores resultados para los pacientes.
Para Care of Sweden, el futuro de la atención sanitaria reside en combinar evidencia, innovación y una gestión inteligente.
– Cuando la tecnología, la investigación y la toma de decisiones avanzan en la misma dirección, podemos tanto prevenir el sufrimiento como hacer que la atención sanitaria sea más sostenible, concluye Magnus Högberg.
*Fuente: Ward C. Journal of Tissue Viability, 2010.